Esta tarde iba a ponerme a planchar. Supervisé la ropa que tenía apartada.
—Unas cuantas fundas de almohadas y dos delantales.
—Para esto voy a planchar? Pues no.
Y Coloqué todo en su lugar correspondiente.
Y me senté un rato a descansar.
De niña escuchaba aquello de:
—Son fiestas de guardar. Y todavía no sé qué había que guardar :-)
Verónica O.M.
